No todos los agitadores de laboratorio resuelven el mismo problema. Mezclar una disolución en un matraz, homogeneizar el contenido de un microtubo o agitar suavemente una microplaca con anticuerpos son tareas distintas que requieren un tipo de movimiento distinto, y usar el agitador equivocado suele traducirse en protocolos que no salen o en muestras que se deterioran sin que el motivo sea evidente.
Agitadores magnéticos: la base de cualquier laboratorio
Un agitador magnético mueve una barra o núcleo magnético dentro del propio recipiente mediante un campo giratorio, sin partes mecánicas en contacto con la muestra. Sirven para disolver reactivos, mantener una mezcla homogénea durante una reacción o preparar medios de cultivo. Modelos como el BOECO MMS 3000 alcanzan hasta 3.000 rpm y agitan volúmenes de hasta 20 litros, mientras que los que incorporan calefacción, como el HSC 400 o el MSH 140D (este último con control digital de velocidad, temperatura y tiempo), permiten además llevar la mezcla a una temperatura concreta sin cambiar de equipo.
Agitadores vórtex: mezcla inmediata en microtubos
Cuando el volumen es pequeño (un microtubo, un vial, una cubeta) y lo que hace falta es resuspender un pellet o mezclar en segundos, el vórtex es la herramienta correcta: agita por vibración de alta velocidad en lugar de por rotación. El BOECO V2H está pensado precisamente para esto, con base antideslizante para uso continuo. Para laboratorios que combinan microcentrifugación puntual con mezcla por vórtex en el mismo protocolo, el BOECO FVL-2400N PLUS integra ambas funciones en un solo equipo de sobremesa.
Agitadores orbitales y de balanceo: microplacas e inmunoensayos
Las placas de 96 pocillos, los geles o los inmunoensayos necesitan un movimiento mucho más suave y uniforme que un vórtex, sin salpicaduras ni fuerzas que dañen la muestra. El BOECO PSU-2T ofrece agitación orbital para hasta dos microplacas estándar, y el PST-60 HL2/HL4 combina agitación orbital con una plataforma calefactora, útil en ensayos ELISA que requieren incubación a temperatura controlada. Para un movimiento de balanceo más suave todavía (geles, transferencias Western, tinciones), el BOECO MR-1 es la opción específica para ese tipo de protocolo.
Agitadores rotatorios y de varilla: series de tubos y grandes volúmenes
Cuando el protocolo implica muchos tubos a la vez con distintos tipos de movimiento (rotación, inversión, vaivén), un agitador rotatorio programable como el BOECO Multi Bio RS-24 cubre varias necesidades con un solo equipo. Y para volúmenes grandes o líquidos muy viscosos, donde ni el magnético ni el vórtex tienen suficiente potencia, un agitador de varilla como el BOECO OST-40 agita mecánicamente hasta 40 litros con viscosidades de hasta 30.000 mPas.
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