Científica con gafas de protección examina una microplaca de 96 pocillos con muestras de color rojo en un laboratorio real

Lector y lavador de microplacas para ELISA: qué equipos necesita tu laboratorio

Un protocolo ELISA completo tiene dos pasos que muchos laboratorios dan por hechos hasta que llega el momento de equiparse: lavar los pocillos entre incubaciones para retirar el reactivo no unido, y leer la absorbancia final para cuantificar el resultado. Son funciones distintas, con equipos distintos, y confundirlas al presupuestar deja el protocolo a medio equipar.

Lavador de microplacas: por qué el lavado manual compromete el ensayo

El lavado manual con pipeta o frasco lanzador introduce variabilidad entre pocillos y entre operarios — volumen residual distinto en cada pocillo, tiempos de contacto desiguales — que se traduce en coeficientes de variación altos y resultados dudosos en los pocillos del borde de la placa. El BOECO IW-8 Intelispeed automatiza el lavado de placas de 96 pocillos de fondo plano o microtiras por los 8 canales a la vez, con volumen de dispensado y número de ciclos programables, lo que mantiene el ensayo dentro de la variabilidad que exige un protocolo validado.

Lector de microplacas: la precisión depende del rango y la velocidad de lectura

Una vez revelado el ensayo, el lector determina cuánta información útil se extrae de la placa. El BOECO BMR-100 lee las 96 posiciones en 6 segundos, con filtros de longitud de onda intercambiables y rango de absorbancia amplio, suficiente para la mayoría de kits ELISA comerciales (serología, virología, control de calidad alimentario) sin tener que diluir ni repetir la lectura por saturación del detector.

Cuándo necesitas los dos equipos y cuándo solo uno

Si el laboratorio ya dispone de un lector de placas de otra marca compatible y solo necesita estandarizar el lavado, el IW-8 se integra sin depender del lector. Si, en cambio, se está equipando un laboratorio de serología o control de calidad desde cero, conviene dimensionar ambos equipos juntos: un lavador mal calibrado invalida incluso la lectura más precisa, y al revés. Para laboratorios con alto volumen de placas, el datalogger opcional del IW-8 registra y controla la temperatura del líquido de lavado, un dato que muchos protocolos de acreditación exigen documentar.

Puedes consultar las especificaciones completas en las fichas del lavador de microplacas BOECO IW-8 y el lector de microplacas BOECO BMR-100, verlos junto con sus accesorios en la colección de lectores y lavadores de microplacas, o solicitar presupuesto indicándonos el tipo de ensayo que vas a procesar en tu laboratorio.

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